Para ir a la montaña, indispensable la fotoprotección

01 de Diciembre del 2017 | 231 lecturas


Tras la exposición al sol, se deberá aplicar un after sun refrescante y con textura ligera y, en caso de quemadura, repitelizantes como el dexpantenol, centella asiática o rosa mosqueta.

La montaña es uno de los destinos favoritos de esquiadores y senderistas durante las vacaciones de invierno, pero no hay que olvidar que la piel está expuesta a agentes externos y, por tanto, es necesario protegerla para evitar quemaduras, deshidratación o sequedad. Es importante porque, en parajes nevados o muy claros, "se reflejan las radiaciones solares" explica a TodoDermo José Manuel Miquel, farmacéutico comunitario en Alicante. Asimismo, añade Antonio Fernández Piqueras, vocal de Dermofarmacia del COF de Almería, que "la intensidad de radiación ultravioleta aumenta aproximadamente de un 10 a un 12 por ciento por cada 1.000 metros de incremento de altitud". Por eso es importante, el uso de fotoprotectores solares. Como apunta Miquel, "hay dos tipos de protectores solares: con protección química, compuestos, normalmente por mexoryl, tinorsob y octyl-methoxycinnamat, que captan la radiación solar y la transforman y, las pantallas físicas, compuesta por óxido de zinc, de titanio y caolín".

La sequedad y la deshidratación también son otras consecuencias de la exposición al sol en la montaña, ya que, según Magdalena de Troya, dermatóloga y miembro de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV), "el viento y el frío resecan la piel, por lo que hay que aportarle un plus de hidratación". Además, Miquel añade que el sol afecta de forma local con eritemas y quemaduras, pudiendo provocar una insolación, por tanto, "hay que tener mucho cuidado con la deshidratación de los niños y ancianos, ya que son los primeros que pierden agua muy rápido con la sudoración".

Protector labial, un imprescindible

Pero no sólo la piel sufre, sino también los labios que son los grandes olvidados. Éstos tienen una piel especialmente fina, por lo que necesitan una protección diferente. Según Piqueras, "su color rojizo es consecuencia de esta delgadez, ya que permite que se transparente la circulación sanguínea" y, además, apenas tiene melanocitos, "por lo que no se broncea y es más sensible al sol, ya que solamente cuenta con cinco capas de protección, haciendo la zona más sensible de las agresiones externas". Para que sea efectivo el protector labial, apunta: "Debe contener ingredientes como la manteca de karité y la vitamina E".

Por otro lado, el farmacéutico de Alicante añade además que "los labios, al no tener glándulas sudoríparas, no tienen protección grasa, por lo que son más propensos a la deshidratación, a tener arrugas y a sufrir infecciones".

Otro de los problemas del sol y del frio son las quemaduras solares que pueden provocar daños irreversibles en la piel. "Las quemaduras son consecuencia del daño inducido por las radiaciones ultravioletas en el ADN de las células. Si este daño no logra repararse, puede dar lugar a mutaciones y transformación cancerígena de las células", indica el miembro de la AEDV, quien recuerda, además, que "las quemaduras solares son la principal causa de cáncer de piel".

Pero no sólo hay que proteger la piel del sol, sino también tratarla a posteriori. En este sentido, tanto Piqueras como Miquel coinciden en que "es recomendable usar el uso de un after sun refrescante y con textura ligera y, en caso de quemadura, repitelizantes como el dexpantenol, la centella asiática, la rosa mosqueta; calmantes, como la caléndula, o hidratantes, como el aloe vera, el alfa bisabolol, el ácido hialurónico y o la glicerina".

Cómo y cuándo aplicar la protección

El vocal del COF de Almería señala que los filtros químicos tardan media hora en ser efectivos sobre la piel, por lo tanto, este tipo de protectores se deben aplicar antes de salir de casa. "Una vez en el exterior, se recomienda renovar la aplicación cada 2-3 horas, como en la playa". Además, es necesario considerar que existen diferentes tipos de pieles (morenas, claras, negras y albinas) por lo que "la protección solar depende del color de piel y su habilidad para el bronceado, de este modo, las pieles más claras y con menor habilidad de bronceado requieren un factor de protección elevado (50+)". Por el contrario, "las pieles más oscuras y con mayor habilidad de bronceado necesitan protección más baja (15+)".

Fuente: http://www.correofarmaceutico.com

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