Las resistencias bacterianas a los antibióticos matan a cerca de 3.000 personas cada año en España

12 de Abril del 2018 | 162 lecturas


La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) ha dado la voz de alarma a la población al informar de que las resistencias bacterianas a los antibióticos matan a cerca de 3.000 personas cada año en España.

Para difundir el conocimiento de este riesgo que podría suponer diez millones de muertes en el mundo en el año 2050, la AEMPS organizó este martes, 10 de abril, una jornada en la que colaboró la Asociación para el descubrimiento de nuevos antibióticos en España (AD-ES), entidad que presentó a su Junta Directiva.

El PRAN sigue adelante

La directora de la AEMPS, Belén Crespo, resumió los puntos más importantes del Plan Nacional frente a la Resistencia a los Antibióticos (PRAN), desde el acuerdo alcanzado hace dos años entre los ministerios de Agricultura, Economía, Educación, Interior, Sanidad y Defensa.

En el caso de Agricultura, fue imprescindible su participación por compartir una misma visión por la salud global; del Ministerio de Interior, porque es responsable de la salud de la población penitenciaria; y del Defensa porque participa de la Medicina humana y animal. Lógicamente, junto al Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad (MSSSI) y la propia Agencia, según precisó Crespo.

Así mismo, la directora añadió la colaboración en el plan de las comunidades autónomas, 75 sociedades científicas y 450 especialistas de gran prestigio en sus respectivas áreas.

Como justificación de la jornada, Crespo expresó el deseo de su entidad de estrechar lazos con los responsables de la investigación que hacen posible los nuevos antibióticos, a los que brindó todo su apoyo institucional.

Una Oficina muy oportuna

Destacó Crespo la labor que se hace desde la Oficina de Apoyo a la Innovación y el Conocimiento sobre Medicamentos de la AEMPS, activa desde 2014. Como principal línea de trabajo de la misma, Crespo señaló la investigación orientada al beneficio de la sociedad. Con una cultura que aproxime el medicamento a la ciencia para el progreso general de la población.

Frente a las agencias clásicas, que sólo cumplen las normas y guías de buenas prácticas, aunque de manera excelente, opuso una AEMPS que esté siempre en la primera línea del debate científico para fundar las evaluaciones a partir de sus avances.

También es tarea de la Oficina de Apoyo, aclaró, seguir al medicamento desde sus fases preclínicas hasta su vida post comercial, mediante el consejo de especialistas.

Apertura a la sociedad

Desde esta apertura a la sociedad, entendida como una tarea que va destinada al conjunto que va del ciudadano a los fabricantes, pasando por los profesionales y los académicos, la directora afirmó que la AEMPS suma las ópticas territoriales.

También celebró Crespo que los ciudadanos se acerquen cada vez más a la AEMPS, en busca de conocimiento. Al igual que ocurre con las sociedades científicas y las pequeñas y medianas empresas, sin olvidar a la industria.

Como denominador común de sus consultas, la directora afirmó que se ciñen especialmente a las terapias génicas y la impresión de piel en 3D, entre otras vertientes de la innovación más candente. En relación con la producción de antibióticos, Crespo consideró insuficiente la aprobación de sólo siete fármacos de este tipo en los últimos años.

Medidas proactivas

Crespo aseveró que, en salud humana, es preciso impulsar el uso más adecuado de los antibióticos. Además de evaluar su morbi-mortalidad y trazar perfiles de prescripción de estos fármacos, por parte de los profesionales, a través de los programas de optimización en el uso de antibióticos del Grupo PROA.

Como medidas aprobadas por la conferencia sectorial de Agricultura y el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CISNS), la directora habló de la integración del análisis de datos de consumo de antibióticos y resistencias; de incrementar la formación de profesionales; de la adopción de pruebas de diagnóstico rápido; y del señalamiento de los antibióticos más críticos e importantes.

Éxito en la reducción de colistina

Además del impulso de medidas para aumentar la vigilancia de las infecciones hospitalarias en salud humana y de reducción del uso de colistina en animales, así como la preparación de un real decreto de receta de antibióticos en la ganadería, tal como describió Crespo. Con el objetivo de reducir el uso de antibióticos en animales, sin caer en restricciones en humanas, contrarias a la Salud Pública.

En relación con la reducción del uso animal de colistina, la directora celebró que haya logrado ya una reducción del 87 por ciento, gracias a la colaboración voluntaria de los responsables de producción animal.

Son 70.000 muertes en el mundo

El presidente de AD-ES, Domingo Gargallo-Viola, recordó el apoyo que recibió de Belén Crespo desde el minuto uno en que le sugirió organizar una jornada, tras participar juntos en el encuentro europeo del Ministerio de Sanidad celebrado en septiembre pasado sobre el uso razonable de los antibióticos.

Así mismo, agradeció a la directora de la agencia poder presentar en su sede, no sólo por sus aspectos logísticos sino por su simbolismo como órgano evaluador de futuros antibióticos.

Sobre las resistencias antimicrobianas, Gargallo-Viola expresó que son un verdadero quebradero de cabeza para el Sistema Nacional de Salud, por lo que hay que destinar mayores inversiones a combatirlas con nuevos fármacos.

Según los datos del presidente, las resistencias a los antimicrobianos causan anualmente 70.000 fallecimientos en el mundo, de los que 27.000 ocurren en la Unión Europea y 23.000 en Estados Unidos.

Mientras que en España son 2.800 las personas que mueren cada año, lo que supone dos óbitos al día y un muerto cada tres horas. Con una perspectiva hacia 2050, apostilló el presidente, de 10 millones de muertes en el planeta y costes superiores a los 100 billones de euros.

Más cepas peligrosas

Gargallo-Viola aseveró que hay más cepas resistentes por el uso masivo de los compuestos actuales y por un mayor número de intervenciones clínicas, muchas de ellas invasivas, en oncología y trasplantes, por ejemplo, junto al crecimiento envejecimiento de las personas. La aparición de estas cepas está en relación con el uso excesivo de antibióticos, por el crecimiento de la ganadería, las mascotas y la cría de pescado, entre otros espacios productivos, describió.

Gargallo-Viola definió la producción de antibióticos de amplio espectro como algo deprimente, dentro del sistema productor farmacéutico de los dos primeros tercios del Siglo XX. Con un abandono posterior de la experiencia acumulada hasta entonces, y con el surgimiento de tendencias cíclicas como las que hay en el mundo de la moda, pero que son muy peligrosas en ciencia.

Excusas desde la industria

Gargallo-Viola acusó a la industria farmacéutica de no generar nuevos antibióticos con la argumentación de que es una actividad muy regulada, que los retornos de la inversión son dudosos y que hay riesgo de gastar mucho en investigación, sin garantía de lograr resultados. Por ello, el ponente propuso cambiar el concepto de volumen por el de valor, una tarea en la que será necesario fijar precios razonables para los antibióticos.

El ponente también enfatizó que revertir los fracasos de los últimos 50 años en la búsqueda de nuevos antibióticos pasa por renunciar a lograr fármacos de amplio espectro y por contar con el apoyo necesario de las agencias evaluadoras a las estrategias de investigación (discovery).

En otro momento de la jornada, el presidente de la AD-ES explicó que trabajan en la actualidad en el problema de las resistencias 28 entidades en España, con desarrollos en fases tempranas y un próximo lanzamiento de Ferrer.

Pesimismo informado

El socio senior de TranScript, Richard Bax, habló sobre la hipótesis de lograr nuevos antibióticos destinados a combatir las resistencias antimicrobianas (AMR). Para ello, empezó por listar las familias de medicamentos y elementos de la naturaleza que tienen como objetivo las bacterias, buenas y malas. Entre aquellas citó los anticuerpos, las vacunas, la respuesta inmune, los péptidos, la inmunomodulación, los probióticos y los fagos. De igual modo, citó la escasa nómina de nuevos antibióticos y sus respectivas compañías farmacéuticas.

Bax, que fue responsable de lograr 18 compuestos antibióticos durante sus años de servicio en la industria farmacéutica, propuso que los gobiernos del mundo extiendan su lucha contra las resistencias en todo el planeta

Además, apeló al argumento de autoridad de Peter Bach cuando advirtió desde The New England Journal of Medicine que el coste de los nuevos medicamentos asciende rápidamente en el mundo, en paralelo a una introducción de genéricos mucho más lenta.

Intereses particulares

Por otro lado, el ponente contradijo a los que opinan que la próxima década traerá muchos antibióticos nuevos, ya que su desarrollo es muy complejo, incierto y contrario a la dinámica industrial, que busca grandes retornos a sus fuertes inversiones. A lo que el veterano directivo añadió la delegación que hacen las grandes Big Pharma en las empresas de investigación biotecnológica. Aseveraciones todas ellas que respaldó con ejemplos de México y Alemania, en los que se constató que los antibióticos disponibles hoy difieren poco en sus mecanismos de acción. Razón que le llevó a pedir nuevos antibióticos distintos y con capacidad para ser combinados con otros fármacos o para reforzar su uso.

No obstante, Bax destacó parte de los esfuerzos realizados por la industria, como las 18 propuestas de 2016 para tratar las bacterias Gram-negativo.

Grandes partidas presupuestarias

Tras la pausa café, el responsable para el abordaje de las infecciones resistentes de Wellcome Trust, Jeremy Knox, cifró en 175 millones de libras el presupuesto británico destinado a luchar contra este problema en el Reino Unido, durante un periodo de un lustro. A continuación, describió el plan establecido para este asunto en 2015 por parte de la Organización Mundial de la Salud, a través del grupo IACG.

Knox citó también los trabajos de la comisión O’Neil, del Grupo consultor de Boston, de Duke-Margolis, de Crive-AB y del informe de la OMS sobre el arsenal terapéutico actualmente disponible, como resumen de la evidencia científica y tecnológica disponible sobre la materia tratada en la jornada.

Dichos informes apuestan, según su opinión, por la coordinación internacional, la mejora de los ensayos clínicos de antibióticos y del proceso regulatorio, el establecimiento de incentivos a su investigación desde sus fases más tempranas, con colaboración público privada, reembolso según el valor aportado y fomento del acceso al mercado. Entre dichos incentivos, el ponente marcó la diferencia entre los que buscan atraer las inversiones y los que procuran fomentar desarrollos a largo plazo. Todos ellos unidos por la necesidad de corregir los fallos del mercado a la hora de garantizar a las sociedades los antibióticos que necesitan.

Dinero nuevo

Como apuestas más fuertes en el mundo para el desarrollo de nuevos antibióticos Knox nombró los programas CARB-X, GARDP y Novo Nordisk REPAIR Fund. El primero de estos programas, dotado con 455 millones de dólares, es impulsado por el gobierno de Estados Unidos (BARDA); mientras que el segundo, a iniciativa de la OMS, dispone de 270 millones de euros; al tiempo que el programa de raíz nórdica cuenta con 165 millones de euros, durante un periodo que irá de los tres a los cinco años lo que, en opinión del ponente, supone una entrada de dinero nuevo para abordar el grave problema de las resistencias. Dentro de una problemática que consideró agravada por barreras técnicas, políticas, prácticas y comerciales.

Como receta para mejorar en el terreno descrito, Knox se mostró partidario de que se promueva un consenso en la industria y que el sector público lidere el proceso y aporte el necesario respaldo político para corregir un problema que es de escala mundial.

El plan europeo

El jefe de Departamento de Medicamentos de Uso Humano de la AEMPS, el doctor César Hernández, amplió la información aportada por Crespo con detalles sobre el Plan Nacional y Europeo para luchar contra la resistencia a los antibióticos.

Previamente estableció la colaboración del PRAN español con la JPI en resistencias antimicrobianas, y la agenda global, bajo el liderazgo del doctor Carlos Segovia, y con dotación provista por el Instituto de Salud Carlos III.

Como dinámica a corregir, Hernández detectó la necesidad de hacer campañas de concienciación social sobre antibióticos, dado el alto índice de dispensación de estos fármacos sin receta médica, habitual en España y otros países de Europa.

Ayudar a llegar al mercado

El directivo de la AEMPS destacó el alineamiento de España con el plan europeo, para lo que la Administración ofrece fondos del presupuesto destinado al Horizonte 2020 impulsado por la UE.

Hernández, que advirtió que la agencia no es un ente financiador, sí aseguró que puede hacer mucho para que la idea de un nuevo fármaco pueda llegar al mercado.

Sobre el fracaso en el desarrollo de un medicamento, muy habitual en antibióticos, el ponente apeló al director ejecutivo de la Agencia Europea del Medicamento (EMA), Guido Rasi, cuando encontró dos razones para ello. Que la hipótesis del fármaco sea errónea en origen o que el desarrollo haya sido equivocado.

Disertó también Hernández sobre la Oficina Europea de Innovación y el trabajo en red para que las mejores ideas no se malogren en el territorio de la Unión, entendido ese órgano como un ente muy dinámico en el seguimiento preclínico y postautorización de los medicamentos.

Nuevo antibiótico a la vista

Cerró la jornada el consejero delegado de la compañía farmacéutica Ferrer, Jordi Ramentol. Durante sus palabras finales, sentenció que el debate ético debe acompañar a cualquier acercamiento que se haga a las resistencias antimicrobianas. Dentro de un fenómeno que puso en paralelo a los fallecimientos por accidentes de tráfico que, en España son inferiores a los debidos a las infecciones. Razón que le llevó a proponer programas similares a los que se aplicaron no hace mucho a la seguridad vial.

Ramentol apostó con claridad por la colaboración público privada para poder aprovechar el alto nivel español en microbiología. Algo que choca, sin embargo, con una cierta falta de cultura del riesgo en el país, de la que se desmarcan, afortunadamente, proyectos como el emprendido por Gargallo-Viola, tal como refirió.

Para animar al resto de la industria en el desarrollo de nuevos antibióticos, Ramentol adelantó que Ferrer prepara el lanzamiento de una quinolona de doble acción, Ozenoxacino.

Agravio comparativo

El responsable del Instituto de Investigación Ramón y Cajal de Madrid, el doctor Fernando Baquero, además de pionero en la lucha contra estas resistencias en España, encontró incongruente que se permita un alto precio de medicamentos, con elevada toxicidad, e indicación a personas con riesgo de muerte por cáncer o Sida, y no se haga lo mismo en personas que pueden fallecer de sepsis, por ejemplo. Por ello, propuso identificar los pacientes con riesgo vital muy alto por infecciones debidas a microorganismos resistentes y para poder administrarles antibióticos, al margen de su supuesta toxicidad.

Fuente: http://www.actasanitaria.com

Periódico


XHTML 1.0 - www.cofalmeria.com (2008) | Aviso legal | Webmaster