La lactancia, una etapa que puede requerir el uso de suplementos alimenticios en la mujer

11 de Mayo del 2018 | 61 lecturas


"Ciertos complementos pueden ser recomendables", apuntan Anna Bach-Faig y Carlota Gimeno, vocal de Alimentación y Nutrición y miembro de la citada vocalía del COF de Barcelona, respectivamente.

La deficiencia de micronutrientes entre las madres lactantes es similar a la de las mujeres en etapa de gestación y, aunque con una dieta equilibrada es suficiente para asegurar el sano metabolismo del lactante, "ciertos complementos pueden ser recomendables", apuntan Anna Bach-Faig y Carlota Gimeno, vocal de Alimentación y Nutrición y miembro de la citada vocalía del COF de Barcelona, respectivamente. Las consecuencias de la anemia ferropénica durante el puerperio pueden ser graves y tienen consecuencias para la salud de la madre y de su hijo a largo plazo.

La OMS recomienda, como intervención de salud pública, en el puerperio, la administración de suplementos de hierro ya sean solos o combinados con ácido fólico, "que puedan reducir el riesgo de anemia al aumentar las reservas de hierro de la madre", comentan Serrano y Gómez.

Como en el caso de la mujer embarazada, se recomienda la suplementación con ácido fólico en dosis de 400 μg/día, y de yodo con 200 µg/día. En el caso del yodo sobretodo es recomendable en mujeres "que no consuman pescado habitualmente". También se ha demostrado que la suplementación con DHA durante esta etapa mejora las concentraciones sanguíneas de ácidos grasos omega-3 en el lactante, permite un desarrollo cognitivo y visual óptimos en el bebé y reduce el riesgo de alergias futuras en el bebé.

En casos de mujeres que quieran volver aquedarse embarazadas

Es importante prestar atención a su consumo en mujeres que tengan intención de volver a quedarse embarazadas, ya que los niveles de DHA son inferiores en las multíparas en comparación con las primigestas, hecho que sugiere que la gestación puede agotar los depósitos maternos de este ácido graso; dado que el feto capta entre 50 y 60 mg/día de ácidos graso durante el último trimestre, es muy probable que el suministro de omega-3 sea inadecuado en mujeres que tienen embarazos seguidos con periodos cortos entre ellos.

"El Instituto de Medicina de EEUU recomienda una ingesta adecuada de ácidos grasos poliinsaturados omega-3 de 1,4 g/día e incluso de 13 g/día de omega-6", insisten desde el COF de Barcelona.

En el caso de las madres lactantes una suplementación con probióticos también sería interesante para evitar la mastitis. "Existen ensayos clínicos con una cepa de Lactobacillus fermentum (CECT5716) y dos cepas de Lactobacillus salivarius aislados de la leche humana (CECT5713 y PS2). Las dos últimas son las que muestran una mayor eficacia, resolviendo más de un 90 por ciento de los casos", apuntan Bach-Faig y Gimeno.

Dosis recomendable

La dosis recomendable de L. salivarius con fines terapéuticos sería de 109 ucf, tres veces al día durante 2-3 semanas y una sola dosis diaria de manera profiláctica. Otras cepas comercializadas actualmente en España (L. reuteri, L. acidophilus, etc.) muestran una eficacia inferior. Sobre las vitaminas, López García recuerda que la concentración de algunas en la leche dependen de los niveles maternos, por lo cual una deficiencia materna podría condicionar al lactante, siendo especialmente importante para la vitamina B1, B2, B6, B12, vitamina E y A.

Los datos actuales indican que los suplementos de vitamina D durante la lactancia pueden resultar eficaces a la hora de prevenir el raquitismo, sobre todo en los niños que corren un mayor riesgo de padecerlo debido a su escasa exposición a la luz solar o por ser de tez oscura. Sin embargo, matizan Bach-Faig y Gimeno, son necesarios más estudios antes de hacer recomendaciones específicas.

Fuente: http://www.correofarmaceutico.com

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