Ibuprofeno versus Paracetamol

19 de Marzo del 2019 | 100 lecturas


Los medicamentos con Ibuprofeno y Paracetamol en su composición están entre los más consumidos por los pacientes en España. El Ibuprofeno actúa contra la inflamación, calma o reduce el dolor y disminuye la fiebre. Por su parte, el Paracetamol está indicado para el alivio o tratamiento del dolor ocasional leve o moderado y en estados febriles, como puede ser gripe o resfriado.

A pesar de su amplia utilización, y su presencia generalizada en la inmensa mayoría de los botiquines caseros, los pacientes usan en muchos casos de forma incorrecta el Ibuprofeno y el Paracetamol. Abordamos con Antonio Blanes, farmacéutico y coordinador de Área de Base de Datos del Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos (CGCOF), cuestiones útiles para transmitir a los usuarios de las Oficinas de Farmacia.

Antes de nada, leemos el apartado Qué es y para qué se utiliza de los prospectos de un Ibuprofeno (de 600 mg) y de un Paracetamol (de 1 g) elaborado por dos laboratorios diferentes de medicamentos genéricos. En el de Ibuprofeno podemos leer que pertenece al grupo de medicamentos llamados antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) y que está indicado para el tratamiento de la fiebre, el tratamiento del dolor de intensidad leve o moderado incluida la migraña, el tratamiento de la artritis (inflamación de las articulaciones, incluyendo habitualmente las de manos y pies, dando lugar a hinchazón y dolor), la artritis reumatoide juvenil, artrosis (trastorno de carácter crónico que ocasiona el daño del cartílago), espondilitis anquilosante (inflamación que afecta las articulaciones de la columna vertebral), inflamación no reumática y la dismenorrea primaria (menstruación dolorosa).

En el de Paracetamol, que pertenece al grupo de medicamentos llamados analgésicos y antipiréticos y que está indicado para el alivio o tratamiento del dolor ocasional leve o moderado, como dolor de cabeza, dental, muscular (contracturas) o de espalda (lumbago) y en estados febriles.

Blanes lo resume en que el Ibuprofeno es un medicamento antiinflamatorio (actúa contra la inflamación), analgésico (calma o reduce el dolor) y antipirético (disminuye la fiebre). El Paracetamol, de acuerdo con sus palabras, actúa en nuestro organismo únicamente como analgésico y antipirético. La diferencia está sobre todo en que el Paracetamol no es antiinflamatorio. Ambos se pueden utilizar en combinación con otros analgésicos, antialérgicos o descongestivos.

Insiste en que "lo primero que hay que tener en cuenta son los riesgos de automedicación". Aunque son medicamentos que pueden adquirirse sin necesidad de receta médica, es muy importante consultar a un profesional sanitario. "Paracetamol e Ibuprofeno no son iguales y tienen contraindicaciones. La elección de uno u otro debería depender de lo que se quiera tratar, del tipo de paciente y de sus problemas previos de salud, si existen", avisa. También hay que vigilar las dosis, pues rebasar los límites tolerables puede tener consecuencias graves a nivel hepático y digestivo, además del riesgo de interacción con otros fármacos.

Blanes comenta que el Ibuprofeno suele prescribirse (o recomendarse en el caso de las dosis que no requieren receta médica) cuando se padece de algún tipo de dolor que se acompaña de inflamación: golpes, contusiones, esguinces, dolores musculares o de articulaciones, dolor menstrual, etcétera. Del mismo modo, puede emplearse para controlar la fiebre.

"La dosis máxima de Ibuprofeno que podemos tomar no debe superar los 600 mg cada ocho horas. Es decir, los 2.400 mg diarios", subraya. El Ibuprofeno hay que tomarlo siempre acompañado de comida, porque es un medicamento más agresivo para la mucosa gástrica que el Paracetamol. "No es recomendable tomar más de cuatro o cinco días consecutivos Ibuprofeno, sin supervisión médica, ya que aunque es un medicamento muy efectivo para calmar el dolor, puede dar complicaciones, especialmente en pacientes polimedicados", destaca. Lo adecuado es emplear la mínima dosis que resulte efectiva y respetar siempre como mínimo los intervalos de ocho horas, y no sobrepasar la dosis máxima de 2.400 mg al día.

El Paracetamol se puede emplear en combinación con descongestivos, como la Fenilefrina, para estados gripales, o con otros analgésicos, como los opiáceos, para el tratamiento de dolores más intensos, provocados por ejemplo por operaciones quirúrgicas. No presenta tantos efectos adversos gastrointestinales como el Ibuprofeno. Sin embargo, a altas dosis, puede provocar problemas hepáticos. Su uso no sería recomendable en personas con insuficiencia hepática. Asimismo, deben tener especial precaución aquellas de edad avanzada o con problemas con el alcohol. Se puede tomar independientemente de las comidas, ya que no irrita el estómago, a diferencia del ibuprofeno.

"Cada persona puede necesitar una posología diferente. Una puede reducir el dolor tomando dos comprimidos de paracetamol 650 mg en intervalos de doce horas, mientras que otra puede necesitar 1 g cada ocho horas, para el mismo tipo de dolor", describe Blanes. Puntualiza que lo importante es emplear la mínima dosis que resulte efectiva y respetar siempre como mínimo los intervalos de seis a ocho horas, y no sobrepasar la dosis máxima de 3 g al día.

El coordinador de Área de Base de Datos del CGCOF repite que hay situaciones en las que se debe tener especial precaución y en las que el asesoramiento del profesional farmacéutico resulta clave. Advierte de que en ningún caso está indicado tomar alcohol mientras se está en tratamiento farmacológico con medicamentos. En el caso del Paracetamol, resulta peligroso mezclarlo con alcohol, ya que ambos se eliminan por vía hepática. Esto incrementa la toxicidad y el riesgo de sufrir efectos adversos.

Del mismo modo, hay que tener precaución con los antigripales. Muchos presentan en su composición combinaciones de descongestivos, antialérgicos y analgésicos, como el Ibuprofeno o Paracetamol. Por ello, resulta innecesario tomar otra dosis adicional de Paracetamol. Esto incrementaría la toxicidad y el riesgo de sufrir efectos adversos.

Cómo los encontramos

El Paracetamol lo encontramos en comprimidos, en solución y en comprimidos efervescentes. La ventaja de las soluciones y comprimidos efervescentes, respecto a los comprimidos, es que su actuación es más rápida. En el caso del Paracetamol, las dosis más habituales son las de 500 mg, 650 mg y 1 g (de dispensación con receta médica).

En el caso del Ibuprofeno, las formas más utilizadas en adultos y adolescentes son las cápsulas, comprimidos y sobres, mientras que en niños la suspensión oral. La dosis que suele emplearse de Ibuprofeno es la de 400 mg o 600 mg. El Ibuprofeno de 600 mg necesita prescripción médica, mientras que no la necesita el de 400 mg.

Se trata de dos principios activos para los que hay muchas presentaciones comercializadas. Existen autorizadas en España para su dispensación en farmacia comunitaria, unas 430 presentaciones de medicamentos con Paracetamol. De ellas, unas 230 son medicamentos con Paracetamol como único principio activo. En el caso del Ibuprofeno, actualmente existen autorizadas en nuestro país para su dispensación en farmacia comunitaria cerca de 200 presentaciones. La gran mayoría, con Ibuprofeno como único principio activo.

Tanto para Ibuprofeno como Paracetamol, las presentaciones actualmente autorizadas, para su comercialización en farmacia comunitaria en España, se dividen entre un 60% de medicamentos genéricos y un 40% de marca.

"Ambos son medicamentos con amplia experiencia de uso, eficaces y seguros si se emplean en las dosis adecuadas. La automedicación responsable puede ser útil para tratar dolores leves y ocasionales, como dolor de cabeza, resfriado, dolor menstrual o fiebre, durante períodos de tiempo limitados y siempre con el asesoramiento del profesional farmacéutico", afirma Blanes. Eso sí, el hecho de que un medicamento se dispense sin receta no significa que se encuentre exento de riesgo. Es necesario seguir las instrucciones y advertencias de los prospectos, tener precaución especial en niños y pacientes que estén con otros tratamientos y en el caso de no remitir el dolor o la fiebre acudir al médico. El CGCOF cuenta con una fuente de información de medicamentos disponible para los pacientes a través de Bot PLUS Web. También pone a disposición de todos los pacientes una aplicación gratuita para dispositivos móviles, Medicamento Accesible PLUS, que incluye información sobre medicamentos en un formato accesible.

Fuente: https://www.imfarmacias.es/

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