Guía práctica para evitar conflictos cuando el empleado es un familiar

21 de Mayo del 2019 | 225 lecturas


Los manuales de organización interna sirven para sentar las bases de las relaciones entre los familiares del titular farmacéutico, y de éstos con el resto del equipo; se anticipan a los problemas que puedan surgir, y proponen soluciones.

Trabajar codo con codo con la familia no es fácil. “Puntos de vista distintos, choque de egos, errores, tensión, caracteres iguales o diferentes… todo en un espacio relativamente pequeño como es la farmacia. Pero cuando el que trabaja a tu lado es tu padre, hijo, marido o cuñado la situación se complica porque los conflictos te pueden acompañar a casa”, explica a CF Mª Carmen Sáez, creadora de Impulsatufarmacia.com. Tampoco es sencillo evitar que surjan problemas entre los familiares del titular y los empleados: “En estos casos, los agravios comparativos (familiares que no cumplen y no son amonestados), imposición frente a los veteranos (los recién llegados quieren hacer valer su posición de privilegio) y la falta de credibilidad de las nuevas incorporaciones son los problemas más habituales”, añade Sáez.

Todos estos problemas se solucionan con sentido común, comunicación, formación, separación de roles y protocolos de actuación que se anticipen a los conflictos y que dejen sentadas las bases de la relación entre los familiares y de estos con el resto del equipo. En opinión de Luis Huete, profesor del IESE Business School, todos los conflictos de las empresas familiares se reducen a tres: dinero (dividendos, salarios, dietas…), poder y acceso a información, y trabajo en la empresa. “Son predecibles y recurrentes, y se pueden arreglar con inteligencia, generosidad y acercando posiciones a través de un protocolo familiar o similar”, indica.

Estos manuales de organización interna sirven, sobre todo, para poner orden. “Los problemas se resolverían creando un organigrama donde se visualice la jerarquízación de la farmacia, dejando plasmados por escrito los horarios y responsabilidades de cada trabajador por departamento y área. Para completar este manual de organización interna es imprescindible un reparto y desarrollo de funciones lo más pormenorizado posible, que deje clara la nueva dirección bilateral que debe ser complementaria y permitiendo actuar como líder a cada uno de forma indistinta en las áreas predefinidas. Si se actúa de esta manera, el equipo conocerá la nueva estructura de trabajo y se sentirá más integrado”, asegura Eva Ruiz, responsable de la Consultoría de Asefarma.

Comunidad de bienes

En el supuesto de que en la farmacia haya una cotitularidad entre familiares, desde Orbaneja Abogados recomiendan constituir una comunidad de bienes: “En dicho documento se deberán marcar los parámetros para dirigir en el supuesto de que surjan discrepancias sobre las tomas de decisiones del día a día (compra de productos, contratación, horario, turnos…). También habría que establecer la fórmula para disolver dicha comunidad y especificar cuándo hay que vender, quién tiene preferencia de compra y cómo calcular el precio de la botica”, señala Rosa Blanco Cuevas, abogada responsable del Departamento de Transmisiones Patrimoniales del despacho.

Para evitar problemas, Sáez recomienda grandes dosis de respeto, mucha paciencia y tener claros los roles que desempeña cada miembro de la familia dentro y fuera de la farmacia. “En el caso de que entre a trabajar un familiar del titular en un equipo ya consolidado, habrá que preparar su entrada con tiempo y tener bien establecido un organigrama de tareas y responsabilidades de cada uno de los miembros del equipo (familiares o no) para que nadie se meta en el terreno de otro ni deje de hacer sus funciones pretendiendo que otro las cubra”.

En cuanto a los cónyuges que trabajan juntos, en copropiedad o no, Sáez sugiere tener bien delimitados los roles de cada uno, sobre todo en lo que se refiere a la división económica del negocio. Si falla la relación, ¿será primero separarse como pareja o como socios? “Más vale fijar con antelación las normas de actuación para saber cómo hacer el reparto en caso de separación”, argumenta.

Planificar bien la sucesión

Uno de los quebraderos de cabeza más recurrentes en la farmacia es la sucesión, y ello tendrá que plasmarse también en el protocolo familiar. “El problemas es que el titular, por lo general, no tiene pensada su jubilación y quiere seguir viviendo como hasta el momento, con acceso a la liquidez del negocio. Lo primero que todo farmacéutico debería hacer es planificar con tiempo su jubilación, a partir de los 40 años, contando con que deberá vivir sin la farmacia”, recomienda Isabel Marín, responsable de Farmacia y Derecho.

Otro tema candente que también debería quedar resuelto por escrito es qué hacer cuando se queda la botica un hermano, cómo debe pagar al resto y qué pasa con el cónyuge superviviente cuando fallece el titular.

Malvender la farmacia, consecuencia de no resolver discrepancias

Los conflictos surgen debido a una comunicación deficiente y a una falta de asunción de roles, y las consecuencias en estos casos pueden ser letales para el negocio. “Malvender la farmacia por falta de acuerdos es una de ellas. Es importante que el titular se deje aconsejar, porque aunque piense que todo lo sabe, lo cierto es que muchas veces se arrepiente de las consecuencias que se pueden generar tras su jubilación”, dice Isabel Marín, responsable de Farmacia y Derecho.

En opinión de Luis Huete, profesor del IESE Business School, la no resolución de conflictos hace que la farmacia acabe enferma, “con mal servicio, sin creatividad y con un aire que se respira infusible”.

Precisamente por ello, es importante definir las áreas de responsabilidad de cada miembro del equipo y comunicarlas. “Establecido el régimen interno, lo más importante es no desacreditar nunca al familiar que haya dado una orden o cualquier actuación que haya emprendido, pues en ese caso el conflicto está servido y será muy difícil recomponer el funcionamiento normal del centro de trabajo”, asegura Eugenio Fernández López, abogado responsable del Departamento Laboral de Orbaneja. Añade que, ante una situación de incumplimiento de las órdenes del familiar, “no cabrá otra solución que abrir un expediente sancionador, llegándose incluso, en caso de reincidencia, a la sanción del despido”.

Fuente: http://www.correofarmaceutico.com

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