Ante una inspección, mejor colaborar y luego recurrir

19 de Septiembre del 2019 | 207 lecturas


Ante una inspección laboral, sanitaria o fiscal en botica es posible que el titular caiga en la tentación de cerrar la puerta al inspector. ¿Es posible vetarle la entrada?

Desde el punto de vista de las inspecciones sanitarias y laborales, el titular tiene la obligación de colaborar siempre con el inspector, que ha debido identificarse previamente. “Impedir o retrasar su actuación es un hecho sancionable”, explica a CF Rosa Gómez, socia fundadora de Gómez Córdoba.

Una de las facultades que tienen los inspectores de Trabajo, por ejemplo, “es la de entrar libremente en cualquier momento y sin previo aviso, así como a permanecer en el centro el tiempo que requieran”, apunta Eva Mª Illera, responsable del Departamento Laboral de Asefarma.

En estos casos, además, el titular está obligado a declarar ante el funcionario actuante sobre cuestiones que afecten a las comprobaciones inspectoras, “así como facilitarles la documentación necesaria para desarrollar sus funciones”, indica Nicolás Toro, socio de TSL Consultores.

En el caso de obstrucción, el titular podría tener una sanción muy grave por lo dispuesto en el artículo 50 del Real Decreto Legislativo 5/2000, de 4 de agosto, “por el que se aprueba el texto refundido de la Ley sobre infracciones y sanciones en el orden social, con una sanción de 6.250 euros”, aseguran desde TSL.

La situación, sin embargo, varía sustancialmente en el caso de las inspecciones fiscales: “Es posible negar el acceso al inspector salvo que nos encontremos con una orden judicial. En el supuesto de llegar a las instalaciones con una autorización escrita del Delegado Especial de la AEAT nos podemos negar a la entrada, pero esta negativa podría calificarse como obstrucción o resistencia a la actuación inspectora, que está tipificada como infracción. También podría constituir causa de aplicación del régimen de estimación indirecta de bases”, indica Alejandro Briales, director general de Asefarma y responsable del Departamento Fiscal. Añade que, a pesar de que no existen farmacias tipo objeto de inspección en el ámbito fiscal, “si una oficina ha sido inspeccionada dando lugar a la firma de un acta a pagar, tiene más posibilidades de volver a ser inspeccionada”.

También es importante conocer que si no está presente el titular, tiene que atender a la Inspección el encargado. “Una excepción a esta regla establece un plazo de 10 días para que el obligado tributario comparezca en las oficinas de la Agencia Tributaria”, recuerda Estíbaliz Sánchez Marcén, del Departamento de Fiscal de Orbaneja Abogados.

Cuándo recurrir

El criterio del inspector es determinante a la hora de sancionar. “Lo que unos consideran infracciones graves otros las califican como leves, con la sustancial diferencia en el montante económico que ello implica. Por ello, aconsejamos que siempre se hagan alegaciones al finalizar el acta de inspección, que deben tenerse en cuenta a la hora de establecer su grado”, dice Gómez.

En las infracciones tributarias, desde TSL Consultores recomiendan tener en cuenta cada caso. “Si tenemos altas probabilidades de perder el recurso no recomendamos recurrir, ya que perderíamos la reducción por conformidad, que supone el 30%”.

Fuente: http://www.correofarmaceutico.com

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