Medusas

09 de Agosto de 2011


MedusasEn los últimos años las costas de Almería, se han visto afectadas por la presencia de grandes densidades de medusas adultas que han tenido como consecuencia la afectación de un número importante de personas y una elevada asistencia clínica por los servicios locales de asistencia sanitaria.

Estos episodios han sido especialmente notorios durante los meses de julio y agosto de 2005, con la aparición de “blooms“ de la medusa Pelagia noctiluca. Aunque en años anteriores se han dado casos aislados de picaduras por medusas, otro episodio destacado y cercano en el tiempo se produjo en las costas de Almería en el año 1997 (más de 700 personas atendidas) y probablemente también relacionado con la misma especie.

La presencia de grandes bancos de medusas que arriban a nuestras costas en verano no es un hecho aislado en el Mediterráneo ni en otros mares del mundo y desde hace algún tiempo todo el mundo se pregunta por el origen de este aparente aumento a nivel global. No cabe duda de que cambios sustanciales en la calidad de los ecosistemas marinos más o menos confinados, como ocurre en el Mar Menor (Murcia) donde la actividad urbanística y recreativa en la costa ha afectado a factores como la circulación y calidad del agua, composición de los sedimentos o riqueza y diversidad del zooplancton, influyen en la composición faunística de escifomedusas, sin embargo, no existen datos concluyentes de cuáles son los factores que determinan la aparición de los blooms en mares abiertos donde se han observado de forma creciente o novedosa.

Es posible que blooms debidos al ciclo de vida no sean detectados si se producen en otras épocas del año en las que no se registran daños. Además los datos no se puede interpretar aisladamente ya que hay fluctuaciones en otras especies de medusas que no han sido constatadas por su distribución alejada de la costa. En algunos casos los cambios cíclicos como en P. noctiluca pueden ser debido a ajustes con otros ciclos de plancton gelationoso.

Entre las distintas fuentes los factores que se barajan se orientan hacía cambios en la temperatura global, la sequía, la disminución de depredadores o el aumento de la eutrofización.

Lo cierto es que estos animales se encuentran en gran medida sujetos a las corrientes marinas originadas por los vientos y la temperatura superficial del agua y que la densidad de sus poblaciones depende de la disponibilidad del plancton u otros animales.

Hay que tener en cuenta que muchas de las especies se comportan como oportunistas, manifestando aumentos bruscos de densidad cuando las condiciones son favorables y volviéndose raras cuando son desfavorables. Además ajustan sus ciclos de vida a estos cambios de situación ambiental, de manera que mantienen una densidad constante de la población a costa de compensar la densidad de las fases activas con las del resto de fases.

Los blooms de Pelagia noctiluca son conocidos en el Mediterráneo desde los años 80 y de su estudio retrospectivo se infiere que, al menos para esta especie, los cambios climáticos parecen afectar directa o indirectamente a la aparición de blooms. Una baja precipitación y altas temperatura y presión atmosférica parecen estar asociadas a la presencia o ausencia de años con blooms de Pelagia en el Mediterráneo.

Medidas preventivas

- Además de la obviedad de apartarnos y no tocar los ejemplares que descubramos en el agua o en la arena, e instruir a los niños para que hagan lo propio, si la proliferación de medusas es importante hay que seguir las indicaciones de peligro que se coloquen en la playa por la administración local, o en su defecto la bandera roja que señaliza el peligro de entrar en el agua.

- Es conveniente utilizar prendas de protección como los trajes de neopreno, guantes y gafas.

- Se puede utilizar fotoprotector especial para medusas. Esta nueva formulación en fotoprotectores contiene extracto de plancton de propiedades protectoras frente a estos animales marinos y hace que sus tentáculos resbalen sobre nuestra piel. Además, libera una serie de sustancias inhibidoras que repelen el disparo de sus dardos urticantes, la mejor arma de este organismo marino, que es la que genera en nuestra piel la inflamación y el consiguiente dolor.

Los “blooms” pueden detectarse a una cierta distancia de la costa, sin llegar a tocar la playa. En estos casos también hay que ser cauto, pues el oleaje puede transportar restos de tentáculos activos que podemos pisar o rozar en el agua o paseando descalzo por la arena. Ante la presencia de estos blooms, la administración local debe adoptar una serie de medidas preventivas para proteger a los usuarios de las playas. La primera de estas medidas consiste en informar a los bañistas mediante los medios adecuados (carteles, prensa, etc.) sobre la presencia y el riesgo real de utilizar la playa. Si el número y peligrosidad de las especies así lo recomiendan, cerrar la playa hasta que el episodio remita y se retiren de la arena las medusas varadas por la marea. La extracción fuera del agua de cuantos ejemplares se pueda, contribuirá a la disminución del riesgo ya que es suficiente una exposición de un día al sol para que las medusas pierdan su capacidad tóxica. En algunas zonas del Mediterráneo (Mar Menor) en los que el problema de los blooms es recurrente y periódico se han colocado redes balizadas para proteger las zonas de baño de la llegada masiva de medusas, así como se realiza su extracción con artes de pesca de forma intensiva.

Si estos bancos de medusas son localizados cerca de la costa en temporada de baño, es importante que se informe de su posición, y dirección si se posible, a los servicios de protección civil (a través del 112) o a los servicios sanitarios o administración local de manera que se puedan adoptar las correspondientes medidas preventivas, entre ellas la recomendación del cierre de la playa si el grado del riesgo es alto.


XHTML 1.0 - www.cofalmeria.com (2008) | Aviso legal | Webmaster